Mindfulness en el coaching: el arte de la presencia transformadora

Dharmakirti Zuázquita explica un esquema de círculos concéntricos en un rotafolio durante una formación

En mi propia experiencia como coach, he comprobado que lo más efectivo y transformador del proceso no proviene de una técnica rígida, sino de mi actitud de presencia amable antes, durante y después de cada sesión.

Sostener un espacio abierto a través de mindfulness nos permite conectar de forma genuina y profunda con nuestros clientes. Al ser consciente de mis propios pensamientos, emociones y sensaciones físicas en el momento presente, y al permitir que surja una disposición de apertura, amabilidad y aceptación, puedo enfocarme de verdad en lo que la persona está diciendo, en su corporalidad y en su mundo emocional.

Al experimentar este espacio, los clientes empiezan a impregnarse de la cualidad de la atención plena. A veces esto despierta en ellos la curiosidad de aprender más; otras, todo lo que necesitan es ser escuchados con atención plena y sin juicios. Ahí es donde mindfulness transforma de raíz la relación de coaching.

Cuatro áreas en las que mindfulness potencia el coaching

Un estudio publicado en la revista The Coaching Psychologist (Passmore y Marianetti, 2007) concluyó que el entrenamiento en mindfulness enriquece la práctica del coach en cuatro áreas fundamentales:

1. Preparación antes de la sesión

Trabajes por tu cuenta o en una empresa, es natural vivir tensiones en el día a día. Como a casi todos hoy, nos toca gestionar mucha información y lidiar con la presión del tiempo. Intentar ponerse al día con los correos, o llegar con prisa y ansiedad a una cita, debilita nuestra efectividad.

Mindfulness nos ayuda a autorregular el estrés para traer toda nuestra atención a la sesión que está por comenzar y a las necesidades reales del cliente. Desde esa práctica, la amabilidad, la apertura y la aceptación florecen de forma natural.

2. Enfoque y concentración en el presente

La práctica de la atención plena fortalece la capacidad de enfoque del coach, y eso aporta un valor enorme a la sesión. Un coach atento es capaz de observar su propia mente: reconoce cuándo su atención empieza a divagar, deja ir los pensamientos dispersos sin engancharse y vuelve una y otra vez, con amabilidad, a su cliente.

3. Autorregulación emocional y ecuanimidad

Mindfulness nos da la distancia justa para gestionar los cambios de ánimo y las emociones durante el proceso. Esta observación no reactiva (o desidentificación) es una clave de maestría en el coaching. Necesitamos resonar y empatizar con las emociones del cliente, pero sin dejarnos desbordar por ellas, para mantener la claridad y ser de verdadera ayuda.

4. Enseñar desde la propia experiencia

Podemos invitar a nuestros clientes a integrar mindfulness en su vida diaria, pero eso solo es sostenible si mantenemos una práctica personal de meditación.

Así como un instructor de natación no es alguien que solo conoce la teoría de los fluidos, sino alguien que sabe nadar, un coach transmite la atención plena desde la vivencia.

Desde tu propia práctica, puedes invitar al cliente a explorar lo que mindfulness puede aportar a su trabajo y a su bienestar general: proponerle ejercicios breves (como una pausa consciente de tres minutos), recomendarle audios guiados o sugerirle lecturas sobre mindfulness y kindfulness.

«Sentirse sentido»: la clave del cambio

Por encima de todo, la atención plena profundiza nuestra capacidad de empatizar. Cuanta más atención consciente cultivas en ti, más clara es la percepción de tus propias sensaciones, pensamientos y emociones, y con más precisión percibes el mundo interno del otro.

Mindfulness aumenta nuestra capacidad de estar completamente presentes. Los clientes no solo se sienten escuchados, sino comprendidos, en un entorno seguro donde su experiencia es acogida sin juicio. Esa vivencia de «sentirse sentido» por el coach es, en última instancia, el motor más poderoso de transformación en el coaching.

Dharmakirti Zuázquita es coach ontológico y formador de profesores de mindfulness. Conoce su trayectoria o lee «Kindfulness».

Publicado originalmente en respiraVida.